Publicado originalmente el 7 de marzo de 2023 · Actualizado el 9 de septiembre de 2026.
El síndrome del túnel carpiano aparece cuando el nervio mediano queda comprimido a su paso por un espacio estrecho de la muñeca llamado túnel carpiano. Puede producir hormigueo, entumecimiento, dolor o pérdida de fuerza en la mano y dificultar tareas tan habituales como sujetar objetos, conducir o dormir.
Los síntomas y su intensidad son diferentes en cada persona. Una valoración adecuada permite comprobar si el nervio mediano es realmente el origen del problema, estimar su gravedad y elegir el tratamiento más apropiado.

¿Qué es el túnel carpiano?
El túnel carpiano es un conducto situado en la cara palmar de la muñeca. Por su interior pasan el nervio mediano y varios tendones que flexionan los dedos. Cuando aumenta la presión dentro de este espacio, el nervio puede irritarse y dejar de transmitir la sensibilidad y la fuerza con normalidad.
El nervio mediano proporciona sensibilidad al pulgar, el índice, el dedo medio y parte del anular. También participa en algunos movimientos del pulgar. Por eso, la localización de los síntomas aporta información importante durante la valoración.
Síntomas habituales
El síndrome del túnel carpiano puede provocar:
- Hormigueo o adormecimiento en el pulgar, el índice, el dedo medio y parte del anular.
- Molestias que empeoran por la noche o al mantener la muñeca flexionada.
- Necesidad de sacudir la mano para aliviar temporalmente los síntomas.
- Dolor en la muñeca o la mano que, en ocasiones, se extiende hacia el antebrazo.
- Torpeza al manipular objetos pequeños o sensación de que las cosas se caen de la mano.
- Pérdida de fuerza del pulgar en los casos más avanzados.
El dedo meñique no suele verse afectado, porque su sensibilidad depende principalmente de otro nervio. Aun así, la percepción de los síntomas no siempre sigue un mapa exacto y no debe utilizarse como único criterio diagnóstico.
¿Por qué puede aparecer?
En muchas personas no existe una única causa. El tamaño del túnel, los cambios en los tejidos de la muñeca y determinadas situaciones pueden favorecer el aumento de presión sobre el nervio.
Es más frecuente durante el embarazo y en personas con diabetes, alteraciones tiroideas, artritis reumatoide o antecedentes de lesión en la muñeca. Las tareas repetitivas con fuerza, las vibraciones y las posiciones mantenidas de flexión o extensión también pueden agravar los síntomas.
Utilizar el teclado o el ratón no explica por sí solo todos los casos. Sin embargo, adaptar temporalmente aquellas tareas que aumentan claramente las molestias puede ayudar mientras el nervio recupera tolerancia.
No todo hormigueo en la mano es túnel carpiano
El hormigueo puede proceder de otros nervios de la mano, del antebrazo o del cuello. También puede relacionarse con problemas circulatorios o con otras enfermedades. Por eso, conviene valorar el conjunto de los síntomas en lugar de asumir que cualquier adormecimiento de la mano corresponde al túnel carpiano.
Durante la exploración se estudian la sensibilidad, la fuerza, los movimientos de la mano y la muñeca y la posible reproducción de los síntomas. Las pruebas de provocación pueden aportar información, pero ninguna confirma o descarta por sí sola el diagnóstico.
¿Son necesarias pruebas complementarias?
En muchos casos, la historia clínica y la exploración permiten orientar el diagnóstico. Cuando existen dudas, síntomas intensos, pérdida de fuerza o se está considerando una intervención, pueden solicitarse estudios de conducción nerviosa y electromiografía. Estas pruebas ayudan a comprobar cómo funciona el nervio y a estimar el grado de afectación.
La ecografía también puede aportar información sobre el nervio y las estructuras de la muñeca en situaciones concretas. La necesidad de una prueba depende de cada caso; no todas las personas con síntomas compatibles necesitan las mismas exploraciones.
¿Qué puedes hacer para aliviar los síntomas?
Evita mantener la muñeca en posiciones extremas
Mantener la muñeca muy flexionada o extendida puede aumentar la presión dentro del túnel. Intenta trabajar con la muñeca en una posición cómoda y relativamente neutra, alterna tareas y realiza pausas cuando una actividad desencadene los síntomas.
No es necesario perseguir una postura perfecta durante todo el día. El objetivo es reducir temporalmente las posiciones y cargas que agravan claramente el problema sin dejar de utilizar la mano por completo.
Utiliza una férula nocturna cuando esté indicada
Una férula que mantenga la muñeca en posición neutra durante la noche es una de las opciones conservadoras más utilizadas. Puede ser especialmente útil cuando el hormigueo interrumpe el sueño. Debe ajustarse sin comprimir y permitir mover los dedos con normalidad.
No fuerces ejercicios que aumenten los síntomas
Los ejercicios no son obligatorios ni se indican de la misma forma a todas las personas. En algunos casos, los movimientos suaves de los dedos, la muñeca o el nervio pueden resultar útiles; en otros, especialmente cuando el nervio está más irritable, pueden aumentar el hormigueo o el dolor.
Si un ejercicio intensifica claramente los síntomas, hace que se extiendan o deja un empeoramiento que se mantiene después, conviene reducirlo, modificarlo o suspenderlo. La decisión de introducir ejercicios y su progresión debe basarse en la respuesta de cada persona, no en una rutina universal.
Tratamiento del síndrome del túnel carpiano
El tratamiento depende de la intensidad y la duración de los síntomas, de la presencia de pérdida de sensibilidad o fuerza y de las necesidades de la persona.
En los casos leves o moderados pueden utilizarse medidas conservadoras como la férula nocturna, la educación, la adaptación temporal de tareas y la fisioterapia. El tratamiento se selecciona según la intensidad de los síntomas, su evolución y la respuesta de cada persona.
La terapia manual puede tener un papel relevante en el tratamiento conservador de pacientes seleccionados con afectación leve o moderada. Puede incluir técnicas dirigidas a la musculatura y a otros tejidos relacionados con el recorrido del nervio mediano en el cuello, la cintura escapular, el brazo, el antebrazo y la muñeca, según lo que encontremos en la valoración. Su objetivo es disminuir la irritabilidad, mejorar la tolerancia al movimiento y aliviar los síntomas.
Los ejercicios pueden añadirse cuando sean bien tolerados y tengan un objetivo concreto, pero no tienen por qué ser la parte central del tratamiento ni comenzar desde la primera sesión. Tampoco se recomienda tomar vitamina B de forma rutinaria para tratar el túnel carpiano salvo que exista una deficiencia diagnosticada y sea indicada por un profesional sanitario.
Una infiltración con corticoide puede proporcionar alivio temporal en algunos casos, aunque no garantiza una solución mantenida. Cuando los síntomas son graves, existe debilidad o deterioro del nervio, o el tratamiento conservador no resulta suficiente, el médico puede valorar una intervención para liberar el túnel carpiano.
¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia?
La valoración de fisioterapia permite analizar los síntomas, la sensibilidad y la fuerza, observar qué tareas los modifican y comprobar si existen otros factores en el cuello o el miembro superior que deban tenerse en cuenta.
El tratamiento puede incluir:
- Explicación del problema y de las opciones disponibles.
- Adaptación temporal del trabajo, el descanso y las actividades que provocan síntomas.
- Recomendaciones sobre el uso de una férula nocturna cuando resulte apropiada.
- Terapia manual dirigida a la musculatura y a otros tejidos relacionados con el recorrido del nervio mediano, según los hallazgos de la valoración.
- Ejercicios de movilidad, deslizamiento neural o fortalecimiento solamente cuando estén indicados y sean bien tolerados.
- Seguimiento de la sensibilidad y la fuerza para decidir si es necesaria una valoración médica.
¿Cuándo puedes pedirnos cita?
Puedes pedirnos una valoración si el hormigueo se repite, te despierta por la noche, limita el uso de la mano o no sabes cómo adaptar las actividades que aumentan los síntomas. También conviene consultar si notas pérdida de sensibilidad o fuerza, porque estos cambios ayudan a decidir si necesitas además una valoración médica.
En Optimafisio estudiaremos tu situación y realizaremos un tratamiento adaptado a tus necesidades.
Preguntas frecuentes
¿Puede afectar al dedo meñique?
No es lo habitual. El nervio mediano no proporciona la sensibilidad principal del meñique. Si esa zona es la más afectada, es importante valorar otras posibles causas, aunque los síntomas percibidos no siempre siguen límites exactos.
¿Tengo que llevar la férula durante todo el día?
No necesariamente. Con frecuencia se utiliza por la noche, cuando la muñeca puede permanecer flexionada sin que nos demos cuenta. Durante el día suele ser preferible adaptar las tareas y conservar un uso tolerable de la mano, salvo que un profesional indique otra cosa.
¿La electromiografía es imprescindible?
No en todos los casos. Puede ser útil cuando el diagnóstico no está claro, hay pérdida de fuerza o sensibilidad, se necesita conocer la gravedad o se está valorando una intervención.
¿Los ejercicios pueden liberar el nervio?
No existe un ejercicio universal que «libere» el nervio. En algunas personas, determinados movimientos suaves pueden mejorar la movilidad y la tolerancia; en otras pueden aumentar los síntomas, sobre todo si el nervio está irritable. No conviene insistir con un ejercicio que empeore claramente el hormigueo o el dolor. Su indicación debe decidirse según la respuesta individual.
¿Siempre es necesaria una operación?
No. Muchas personas con síntomas leves o moderados comienzan con tratamiento conservador. La cirugía puede ser la opción adecuada cuando existe una afectación importante del nervio o cuando los síntomas persisten a pesar de otras medidas.
Isaac Cardona Rodríguez y Mariangela Lama
Fisioterapeutas de Optimafisio
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